Cambiar la imagen corporativa de la empresa es recomendable ya que hay que dar una buena imagen desde el inicio de un negocio y cuidar esta mientras la empresa crece y se desarrolla, debe reflejar expansión para que la misión y la visión de la empresa queden representadas frente al cliente. Ya que la imagen corporativa influye mucho en la memoria del cliente y consumidores. Una marca tiene que estar en sintonia con las tendencias del mercado respecto al consumo e interacción.

Muchas empresas consultan sobre los reajustes necesarios que merece su marca, pero con cierto miedo a ese cambio. Cuando las empresas actualizan la imagen corporativa, modifican su nombre, combinan o incluso separan elementos de su logo, mantienen reconocible la esencia del negocio sin romper la confianza y fidelidad ya establecidas con su audiencia.

A continuación te damos 10 razones para cambiar la imagen corporativa de la empresa: 

– Cambiar la imagen corporativa porque la empresa, negocio, institución… es nueva:

La empresa que está creando, tiene que disponer de una imagen establecida con la que presentarse a sus clientes, tanto para su imagen externa, como para todo el material de oficina como papel de carta, sobres, posters, material gráfico, tarjetas de visita… Material corporativo, e incluso merchandissing.

– Cambiar la imagen corporativa de la empresa porque la empresa se ha estabilizado:

Cuando se crea una empresa nueva siempre hay que ajustar los planes a la realidad del mercado. No siempre es posible conocer con antelación cuál será la actividad que estará realizando al cabo de un tiempo. Cuando este la empresa estabilizada se sabe realmente que productos comercializa y a que segmento de clientes está enfocada.

– Cambiar la imagen corporativa de la empresa porque tiene mal diseño:

Una buena imagen da confianza a los clientes, distingue a la empresa de la competencia, hace que le recuerden mejor.

– Cambiar la imagen corporativa para cambiar la percepción de los clientes:

Hay nombres que no funcionan y se deben cambiar, aunque la empresa no cambie de actividad. Nombres aburridos, impronunciables, difíciles de recordar, demasiado largos, demasiado genéricos, iniciales que nadie entiende… O que los clientes le confundan con otra empresa.

– Cambiar la imagen corporativa de la empresa por un cambio de estrategia:

Muchas empresas renuevan su logotipo y su imagen corporativa, no porque sea mala o no se ajuste a la empresa, sino para renovar la percepción que tienen de la empresa los clientes, proveedores, inversores, y la sociedad en general. Transmites confianza renovación, actualización, proceso de cambio y de mejora…

– Crear nuevas líneas de negocio:

Se suele realizar cuando se introduce una nueva línea de productos, para explotar un nicho de mercado, para crear una segunda marca que compita con la principal, para entrar en nuevos mercados.

– Cambiar la imagen corporativa de la empresa por su nueva expansión:

Es necesario ajustar la imagen para suprimir una limitación, definirla completamente o arriesgarse a seguir con una imagen que solo representa a parte de la actividad. Este cambio se suele realizar cuando se prevé una expansión importante y se planifica la estrategia.

– Concentrar las líneas de negocio:

Muchas empresas crean unidades de negocio o marcas independientes para comercializar productos diferentes, servicios adicionales o diferentes, o en canales diferentes, o en segmentos de mercado distintos o de precio diferentes.

– Cambiar la imagen corporativa de la empresa por su nueva especialización:

Esto ocurre cuando una empresa se ha diversificado demasiado, puede decidir focalizarse en una parte de su negocio y desprenderse del resto.